Soñé que era de noche y que estaba recostada en la rama de un árbol intentando dormir, pero el agua de la lluvia caía con fuerza y no me dejaba descansar... Me sentía pesada y con peligro de caer y desde abajo el crujir de los árboles me decía que había algo esperando a que yo cayera... Entonces oí que me decías que no me preocupara, que sólo era lluvia y que me abrazarías para que pudiera dormir contigo...
Pero la realidad es que me desperté con el cielo cayendo sobre mi ventana... y hacía frío... y no había abrazos...
Sólo oí tus gritos... tu rabia y tu incomprensión. Y la esperanza se fué... quizás para nunca más volver. Quizás un final para un cuento que como siempre no acaba bien. Quizás una duda. Quizás un tiempo. Quizás Nunca Jamás...
Quiero decirte adiós... Adiós para siempre (y siempre es mucho tiempo). Me sumerjo en el lago, a curar mis heridas de cristales y sangre. Ya no espero nada... Ya nunca lo sabrás... Ni yo tampoco...
Padrino de mi vuelo... te perdiste ver mis alas... Me las diste, me las quitaste y ahora yo las he recuperado...
Padrino de mi vuelo:
Y yo las veo tan bonitas desde aquí...
Ojalá se vean tan bonitas desde mi espalda...
Ojalá quisieras verlas...




2 comentarios:
dos cosas: quiero alas (y que tú las tengas es bueno)
y en el bosque no puede pasarte nada porque vendrán las hadas y construirán una casita a tu alrededor. o es que no leíste peter pan en los jardines de kengsinton??
besos
Es cierto... pero bueno, no mis relatos se refieren a mí... eso ya lo sabes.
Yo tampoco tengo alas... Alguien se encargó de cortármelas hace mucho tiempo...
Y es cierto, pero hay partes del bosque no definidas donde uno podría encontrarse cualquier cosa...
Un beso Mery
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