Hoy he empezado a escribir un diario y en la primera página escribí tu nombre.
Hoy he intentado escribir una declaración de amor y la he roto.
Ayer me susurraste algo al oído que no pude entender.
Hoy me he mirado en el espejo y no te he visto a mi lado.
He vuelto a soñar con el dolor.
Por momentos sé que no existo para tí ni para nadie, porque no quiero existir.
Esta mañana me levanté sola y esta noche dormiré sola.
No hay nada que comprender.
Saldré de casa y me perderé en la oscuridad de la noche, y quizá no vuelva la mirada para ver la luz del Sol.
Seguiré mi camino y cuando despierte ya será tarde... tú ya no estarás allí...
Porque por momentos sé que ya no existes...



