Este año he pasado las mejores Navidades de mi vida.
Lo planeamos muy tarde, pero valió la pena… ¡vaya si valió!
Mi madre cogió los billetes dos semanas antes de Navidad, y nos fuimos a casa de unos amigos a Cambridge, a pasar las fiestas. Realmente necesitábamos desconectar de todo el año, que fue algo difícil para nosotras, y de alguna manera quisimos compensar todos los malos momentos del pasado año yendo a contagiarnos de las mejores sensaciones que jamás había sentido antes. Ha sido una experiencia preciosa. Me he vuelto a enamorar de los parajes de Cambridge(como digo yo, más parecidos a nuestro paisaje gallego J), y de la locura frenética de pasear por Londres en Christmas Eve.
Por otro lado, nuestros amigos se portaron con nosotras mejor que nunca, como si fuéramos de la propia familia, haciéndonos disfrutar de una auténtica Navidad inglesa. Os enseño alguna de las fotos que saqué, aunque desde luego me encantaría colgarlas todas, jejeje, porque son geniales. La que más me gusta es la que nos sacamos mi hermana y yo en el Andén 9 ¾ de Harry Potter, jijiji. O la que no podía faltar, una foto del escaparate de loa mejor juguetería que he visto nunca, y la estatua de Peter Pan (que no la encontré hasta recorrer por completo Kensington Gardens.
Nos regalaron muchas cositas dentro del calcetín que colgamos en la chimenea. Comimos un pavo riquísimo. Pasamos unos días divertidísimos, comprando y visitando todo cuanto nos dio tiempo en los 8 días que estuvimos.
Nunca creí que fuera a descubrir en una casa ajena tanto cariño y el espíritu de la Navidad que tanto había deseado sentir dentro de mí (parece cursi, pero no estoy exagerando ni un poquito). A parte, aprendía muchos villancicos y me llevaron a ver un coro (como en las películas!!). Toda la tradición inglesa de la preparación de las fiestas… Hasta vimos la película de A Christmas Carol en dos versiones diferentes jajaja!
Sólo decir que fue increíblemente mágico y me ha servido para encontrar una inspiración que creí haber perdido hacía mucho tiempo.
Lo planeamos muy tarde, pero valió la pena… ¡vaya si valió!
Mi madre cogió los billetes dos semanas antes de Navidad, y nos fuimos a casa de unos amigos a Cambridge, a pasar las fiestas. Realmente necesitábamos desconectar de todo el año, que fue algo difícil para nosotras, y de alguna manera quisimos compensar todos los malos momentos del pasado año yendo a contagiarnos de las mejores sensaciones que jamás había sentido antes. Ha sido una experiencia preciosa. Me he vuelto a enamorar de los parajes de Cambridge(como digo yo, más parecidos a nuestro paisaje gallego J), y de la locura frenética de pasear por Londres en Christmas Eve.
Por otro lado, nuestros amigos se portaron con nosotras mejor que nunca, como si fuéramos de la propia familia, haciéndonos disfrutar de una auténtica Navidad inglesa. Os enseño alguna de las fotos que saqué, aunque desde luego me encantaría colgarlas todas, jejeje, porque son geniales. La que más me gusta es la que nos sacamos mi hermana y yo en el Andén 9 ¾ de Harry Potter, jijiji. O la que no podía faltar, una foto del escaparate de loa mejor juguetería que he visto nunca, y la estatua de Peter Pan (que no la encontré hasta recorrer por completo Kensington Gardens.
Nos regalaron muchas cositas dentro del calcetín que colgamos en la chimenea. Comimos un pavo riquísimo. Pasamos unos días divertidísimos, comprando y visitando todo cuanto nos dio tiempo en los 8 días que estuvimos.
Nunca creí que fuera a descubrir en una casa ajena tanto cariño y el espíritu de la Navidad que tanto había deseado sentir dentro de mí (parece cursi, pero no estoy exagerando ni un poquito). A parte, aprendía muchos villancicos y me llevaron a ver un coro (como en las películas!!). Toda la tradición inglesa de la preparación de las fiestas… Hasta vimos la película de A Christmas Carol en dos versiones diferentes jajaja!
Sólo decir que fue increíblemente mágico y me ha servido para encontrar una inspiración que creí haber perdido hacía mucho tiempo.



